El Ministerio hará un muestreo periódico del agua en Orellana para prevenir posibles rebrotes

  • Se trata de un análisis en la zona de baño

La Playa Costa Dulce de Orellana la Vieja ha sido seleccionada por el Ministerio de Sanidad y el Ministerio para la Transición Ecológica como punto de referencia del baño en Extremadura, junto a Navaconcejo (Cáceres) para realizar un control de las aguas de baño como indicador epidemiológico de alerta temprana ante la propagación del COVID-19. Esta red complementa los controles ya puestos en marcha por las comunidades autónomas y entidades locales.

En las zonas seleccionadas del país, se realizarán de forma periódica -en los próximos meses- muestreos periódicos para analizar la concentración de los restos de virus existente en el agua como alerta ante posibles rebrotes. Según el Ministerio de Transición Ecológica, “la toma inicial de muestras en las zonas de baño de aguas continentales seleccionadas se inició el pasado 22 de junio”.

Los análisis se harán “durante 3 meses en la temporada de baño, realizando 2 muestreos al mes”. En este sentido, se han seleccionado puntos aguas abajo de municipios con afección importante, pero también zonas de aguas de baño que en otras temporadas hayan podido tener incidencias en la calidad del agua debido a un elevado número de usuarios. Con este criterio, se va a analizar la aparición de material genético de SARS-COV-2 tanto procedente de contaminación fecal, como procedente de la transmisión a través de la población, debido a factores que pudieran no estar controlados. Para este estudio, se toma también en cuenta las características hidromorfológicas y la temperatura.

En este sentido, se tendrían en cuenta las recomendaciones recogidas en el Informe sobre transmisión del SARS-CoV-2 en playas y piscinas del CSIC (Ministerio de Ciencia e Innovación), de 5 de mayo 2020 al objeto de detectar SARS-CoV-2 en agua de ríos y lagos, si bien los técnicos del SES recogieron en un informe a inicios de junio que no existe evidencia respecto a la posible transmisión por la presencia del virus en agua de baño sin tratar.

Sólo diez zonas de baño han sido seleccionadas en este estudio de control, “teniendo en cuenta la afluencia de bañistas, los resultados previos sobre la calidad de las aguas, el caudal y características del cauce, la temperatura del agua y la representatividad geográfica”, señala Transición Ecológica.

Los puntos de vigilancia abarcan todo el territorio español, de modo que la mayoría de las comunidades autónomas estén bajo control. “No obstante, los puntos de control podrán modificarse para adaptarse a la evolución de la epidemia en las distintas regiones atendiendo a las indicaciones de las autoridades sanitarias”, señala en una nota el Ministerio.

Los análisis de las muestras se realizarán en laboratorios de investigación de las Universidades de Barcelona y de Santiago de Compostela y del CSIC, “todos con amplia experiencia y conocimiento en análisis e interpretación de datos sobre presencia de virus entéricos en muestras de agua”.

Dado que tanto a nivel europeo como autonómico se están realizando estudios similares, el proyecto tiene previsto crear una plataforma de intercambio de datos que integre los resultados obtenidos en cada proyecto y que esté disponible para las autoridades sanitarias.