Confederación amplía el presupuesto y el periodo de ejecución de la obra entre Sierra Brava, Alcollarín y Búrdalo
El BOE publica hoy el anuncio de la Confederación Hidrográfica del Guadiana sobre cambios en el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto del canal que unirá las cuencas de los ríos Pizarroso, Alcollarín y Búrdalo.
El presupuesto base de licitación se aumenta hasta los 105 millones de euros y la fase de ejecución pasa de 30 a 45 meses. Mañana se abre un periodo de alegaciones de 30 días hábiles.
El nuevo documento incluye la totalidad de los documentos que, por dicha variación de precios, del nuevo plazo de ejecución previsto, así como de la clasificación requerida al contratista, sufren variación y que sustituye al proyecto original de diciembre de 2017.
La actualización de precios también incluye la variación del porcentaje destinado a la Protección del Patrimonio Cultural, que pasa del 1 al 2%, y la adaptación del importe destinado a la Asistencia Técnica de la Obra que se ha fijado la de su de licitación.
Las obras a realizar consisten básicamente en la construcción de un canal de unos 36 km de longitud, entre la presa de Sierra Brava y el embalse del Búrdalo. Este canal es una prolongación del ya existente “Canal de las Dehesas”, que discurre entre las presas de García de Sola y Sierra Brava, que permite completar de esta manera el Complejo Hidráulico de las Dehesas.
El nuevo canal se compone de dos tramos, el primero de ellos entre la presa de Sierra Brava y la de Alcollarín, de unos 14 kilómetros de longitud. El canal pasa sobre la coronación de la presa de Alcollarín, finalizada en la actualidad, a partir de la cual comienza el segundo tramo, con una longitud de unos 22 kilómetros.
Según el pliego, dado que el caudal previsto a transportar es de 15 m3/s, “la solución de canal en lámina libre viene prácticamente obligada, ya que cualquier solución en conducción cerrada tendría un coste desproporcionado, que haría completamente inviable la actuación”. Del mismo modo, el trazado del canal también “viene obligado por la morfología del terreno, ya que, para evitar movimientos de tierra de gran magnitud, conviene en general que el trazado se adapte a las curvas de nivel del terreno”. Si bien con ciertas excepciones, como el cruce de divisorias entre cuencas, que se resuelve “mediante túneles”, o el de los cauces de mayor tamaño, como es el arroyo de Los Pozos, que se resuelve mediante un acueducto.

