La Junta apunta a que Langosta Mediterránea podría ser menos dañina este año

Langosta Mediterránea

Ayer se reunía la Mesa de la Langosta de Extremadura, donde se ha realizado un balance de la campaña de 2023 y se han explicado las previsiones de este año, con el objeto de seguir combatiendo esta plaga, evitando la propagación de enjambres, principalmente en áreas de regadío, así como la afección a otras zonas de cultivo de secano.

Una de las zonas donde se lucha contra esta plaga es la comarca de La Serena. En Orellana la Vieja, la administración regional lleva varios años trabajando para controlar estos insectos con varias campañas aéreas.

Según han constatado desde el servicio de Sanidad Vegetal, este año se podría hablar de una plaga que experimenta un comportamiento menos dañino, aunque aún es pronto para confirmarlo, por lo que se mantiene la alerta y los métodos de control activos.

En la actualidad, se confirman en la región 490 puntos de puesta, que ha llevado a tratar 2.731 hectáreas en la comunidad en 2023, todas en la provincia de Badajoz. Por tanto, la línea a seguir es impedir que crezcan las poblaciones de este insecto, para evitar daños a cultivos y entren en zonas de regadío, donde es más fácil que se puedan reproducir. Para ello, se siguen realizando controles y prospecciones de campo, similares a los de otras campañas, con mayor incidencia en áreas de más riesgos.