La Fundación Docomomo Ibérico quiere poner en valor el complejo arquitectónico del Burgo Turístico de Orellana

Apartamentos Turísticos de Orellana

Apartamentos Turísticos de Orellana

A lo largo del siglo XX, en varias poblaciones de Extremadura se construyeron varios edificios singulares que, a día de hoy, no tienen ningún tipo de protección y que, tal vez, próximamente caigan en el olvido de instituciones y particulares.

Para evitar esta indiferencia, la Fundación Docomomo Ibérico ha puesto en marcha una iniciativa para proteger construcciones extremeñas destacadas por su arquitectura de calidad, innovadora y representativa del movimiento moderno.

En esta situación se encuentran una veintena de edificaciones en ambas provincias extremeñas. Entre ellas está el Burgo turístico de Orellana la Vieja, que actualmente ocupan el IES Hostelería y Turismo y los Apartamentos Turísticos Embalse de Orellana.

Hay que recordar que hace dos años, una comitiva del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura (COADE)  pidió que se declarase Bien de Interés Cultural el Burgo Turístico de Orellana. En esa cita, la Fundación Docomomo Ibérico, reconocía la singularidad de este complejo arquitectónico y, además de pedir que se declarase este conjunto de edificios Bien de Interés Cultural, solicitó que tenga algún tipo de protección para esta construcción que ya suma más de 50 años desde su proyección en el 1973.

Además del Burgo Turístico de Orellana, Docomomo Ibérico destaca otras construcciones relevantes del siglo XX, como algunos de los pueblos construidos por el Instituto Nacional de Colonización. Es el caso de Yelbes, Valuengo, Casar de Miajadas, Pizarro, Rincón de Ballesteros, Torrefresneda, Hernán Cortés o Lácara.  

También en este listado aparecen edificios muy singulares como el Colegio Sagrado Corazón de Cáceres, la actual sede de UGT en Badajoz o las 200 viviendas construidas a mediados del XX en Fregenal de la Sierra

La labor de Docomomo Ibérico se centra en catalogar y difundir la importancia de estas obras arquitectónicas, con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de su conservación y de que se les otorgue la debida protección oficial, como la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC).