Los embalses del Guadiana comienzan a descender mientras la Junta activa ayudas y el Gobierno evalúa los daños del temporal
Desembalse 2026 en Orellana / COSTA DULCE RADIO
Los embalses de la cuenca del Guadiana continúan desembalsando agua tras la sucesión de borrascas, aunque mantienen niveles históricamente elevados. La Serena desciende hasta los 3.104 hectómetros cúbicos y se sitúa por encima del 96,4% de su capacidad —llegó a superar el 97%—. Le sigue Cíjara, con 1.370 hm³ (91%), y Orellana, que alcanza los 742 hm³ (91,8%).
También destacan García de Sola, que ha experimentado un descenso más acusado en los últimos cinco días hasta los 471 hm³ (85%), y Zújar, con 276 hm³ (91,7%). En la misma cuenca, Alange supera el 50% tras años en niveles muy bajos y almacena 448 hm³, mientras que Sierra Brava rebasa el 100% de su capacidad con 233 hm³, por lo que desde ayer alivia agua desde su cota máxima al no disponer de compuertas.
La Confederación Hidrográfica del Guadiana mantiene desembalses para aliviar la presión sobre las presas. Como consecuencia, un total de 12 estaciones de aforo en la cuenca permanecen en aviso rojo, entre ellas la del Guadiana aguas abajo de la presa de Orellana, que supera actualmente los 750 metros cúbicos por segundo.
Ante esta situación, la Junta de Extremadura ha habilitado un trámite específico para que agricultores y ganaderos comuniquen los posibles daños ocasionados por los episodios de lluvias persistentes y vientos de alta intensidad registrados a lo largo de 2026. El objetivo es recopilar información directa desde el territorio para conocer con mayor precisión el alcance de los perjuicios sufridos por el sector agrario extremeño, tanto en producciones como en infraestructuras y medios de producción, y disponer así de una visión homogénea de la situación en las distintas zonas afectadas.
Precisamente ayer, el delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, y la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, se reunieron con las comunidades de regantes para evaluar sobre el terreno los daños ocasionados por las borrascas.
El encuentro tuvo lugar en la sede de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, en Don Benito, y se enmarca en la ronda de visitas que el Ejecutivo central está desarrollando en la región para analizar los efectos de las intensas lluvias y las fuertes rachas de viento en caminos rurales y explotaciones agrícolas y ganaderas. Asistieron representantes de las comunidades de regantes del Zújar, Orellana, Lobón, Montijo y el Canal de las Dehesas.
Según explicó Quintana, la cantidad de agua embalsada garantiza al menos cinco campañas de riego, lo que aporta estabilidad al sector a medio plazo pese a los daños registrados por el temporal.

