Más de 11.500 vecinos del entorno de Vegas Altas llevan cinco días sin conexión de fibra óptica
Router conexión internet / Pixabay
Más de 11.500 personas de varias localidades de la comarca de Vegas Altas del Guadiana permanecen desde hace cinco días sin servicio de fibra óptica, lo que está provocando importantes problemas tanto a nivel doméstico como en servicios públicos y empresas.
Los municipios afectados son Navalvillar de Pela y sus pedanías Vegas Altas y Obando, además de Orellana la Vieja, Valdivia, Acedera, Orellana de la Sierra, Los Guadalperales, Zurbarán, Palazuelo y El Torviscal. En algunas zonas funciona de manera limitada el servicio 4G, aunque en otras no es posible utilizar ni el teléfono móvil ni los routers domésticos.
Según relatan los vecinos, únicamente el servicio 4G de Orange ofrece conexión en la zona, aunque con frecuentes ralentizaciones. En el caso del resto de compañías, la cobertura solo se encuentra en puntos muy concretos, en ocasiones situados a más de un kilómetro de las viviendas.
Los teléfonos fijos que dependen íntegramente de la fibra óptica también permanecen fuera de servicio, sean de la compañía que sean, lo que agrava aún más la situación, especialmente para personas mayores y negocios.
Costa Dulce Radio se ha puesto en contacto con Telefónica España, empresa responsable de gran parte de la infraestructura, que se ha comprometido a ofrecer una respuesta sobre este incidente.
No es la primera vez que se produce una situación similar. El pasado 26 de noviembre ya se registró un corte del servicio en Orellana la Vieja que se prolongó entre 9 y 15 horas, debido a un corte “ajeno” a la compañía.
El actual apagón de telecomunicaciones está afectando gravemente al funcionamiento de numerosos servicios públicos y privados, entre ellos la administración local, los centros de salud, Correos —donde apenas se pueden realizar gestiones—, centros públicos de enseñanza, Oficinas Comarcales Agrarias, SEXPE, SEPE, Seguridad Social y diversas entidades bancarias.
Especialmente perjudicadas se están viendo las personas que teletrabajan, que en muchos casos deberán recuperar las horas perdidas fuera de su jornada laboral habitual, lo que vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad digital de estas zonas rurales, especialmente de los municipios que dependen de un único nodo.

