La orellanense Laura Manuela Sánchez diseña el vestuario para los Premios Max celebrados en el Teatro Romano de Mérida
La diseñadora orellanense Laura Manuela en los premios MAX 2026 / CEDIDA
El Teatro Romano de Mérida se vestía de gala para recibir la edición 29 de los Premios Max, unos galardones que reconocen a lo mejor de las artes escénicas a nivel nacional y rinden homenaje a figuras destacadas como el productor teatral Jesús Cimarro.
Es la primera vez que la capital extremeña acogía en este sitio tan significativo la ceremonia. Un entorno único por el que han pasado las principales estrellas de las artes escénicas y que ha tenido nombre propio de Orellana la Vieja, el de Laura Manuela Sánchez.
La diseñadora orellanense ha sido la encarga de realizar el vestuario para los actores, bailarines y personal de apoyo de la gala, así como el de los músicos que interpretaron las diferentes piezas musicales.
¿Cómo surgió esta oportunidad para unos premios tan importantes?
“Me llamó un día hace bastantes meses atrás Cristina D. Silveira de la compañía, Karlik Danza Teatro, que ha sido la directora de la gala y me comentó que le habían hablado muy bien de mi otros compañeros del sector que ya habían trabajado conmigo y que justo acababan de estar con su última obra, y de la que me había encargado del vestuario, en la La Nave del Duende que es una iniciativa que también parte de la compañía de Cristina, por lo que imagino que había podido ver mi trabajo de cerca. Me comentó que este año se iba a realizar la gala de los Premios Max en Extremadura y que le gustaría contar conmigo para el vestuario y como siempre dije que si a todo”.
¿Cómo fue el proceso?
“El proceso ha sido muy bonito, aunque a veces estresante, aprovecho para revindicar la importancia de las comunicaciones en las pequeñas localidades, ya que a fecha de entregar el primer dossier conjunto al resto de compañeros de iluminación, escena, etc. y que se hacía aproximadamente una vez al mes, la parte de vestuario se tuvo que quedar fuera porque nos quedamos bastantes días sin línea en el pueblo y fue imposible tener mi parte a tiempo. En aspectos generales agradezco mucho la guía de Cristina para sacar lo mejor de uno mismo, también era la primera vez que trabajaba con bailarines y fue importante tener en cuenta todas sus necesidades de movimiento y al mismo tiempo que el diseño acompañase al mismo. También agradecer a Marta Gómez Guzmán, que es una compañera también diseñadora de Don Benito y ha sido la que ha tenido toda la carga de confección del cuerpo de baile, ya que con el número de personas a las que vestir y gestionar era inviable haberlo cosido yo misma”.
¿A quién has vestido en esta gala de primer nivel?
“He vestido al coro de bailarines, todo ha sido diseñado y confeccionado, incluso los maillot con los que buscaba que fuese una fusión entre el mármol de las columnas del teatro y su propia piel. Hay 4 figurines diferentes, todos parten de inspiración grecolatina y de una forma muy contemporánea de ver nuestros trajes tradicionales, hay guiños a las polainas, pantalones de alzapón, refajos y mandiles, e incluso a los linothorax. Dando importancia a la gama cromática que habla del verde de nuestros campos y los azules de nuestras aguas.
Además de al coro, he realizado el estilismo de la banda de músicos, también partiendo de una inspiración similar y del blanco de la grandeza. Y de varias obras que se representaron donde ha habido fusión de estilismo con prendas que ya habían pisado el Teatro Romano incluso casi antes de que yo naciese, en un pequeño homenaje, junto a otras confeccionadas. Hay personajes como Antígona que portó un vestido de novia enteramente diseñado y confeccionado para Pepa Gracia al que le añadimos en la espalda dos grullas bañadas en oro de la marca Nano Escultor, artesano extremeño y del que podemos encontrar más piezas en distintas representaciones, también he contado con joyas de Azzurea queriendo resaltar el talento de otros compañeros del sector.
Por numerarlo de forma más clara, quitando las obras que venían completas con su propio vestuario he tenido que encargarme del vestuario del coro con sus 17 bailarines y 3 personas de apoyo, los tocados de las Erinias, la banda de músicos, Medea, Sócrates, Sócrates niño, Diotima, Catalina Clara Ramírez de Guzmán (que ha sido un descubrimiento y lleva como capa un diseño mío), el Oráculo, Edipo Rey, Antígona, Hécuba y el vestido de Chloe Bird”.
¿Cómo te has sentido al ver tu trabajo ya finalizado?
“Es curioso como a pesar de a ver visto el ensayo general con vestuario, hasta el propio día de la gala no fui consciente de todo el trabajo sobre el escenario, es una pasada este tipo de trabajos porque al final no solo está en tu mano y en tu propia visión la creación del personaje, sino que son las personas que les dan vida, literalmente quienes se la dan y ver como todo eso congenia a la perfección es increíble y más aún con el reparto de profesionales increíbles, ya no solo sobre el escenario si no diseñando cada parte del mismo y de la propia gala para que todo salga como tiene que salir. Creo que ha sido como subir en ascensor a un punto que veía que pasaría en algún momento pero que quizás me siento joven para que así haya sido, llevo desde que empecé con la marca buscando como poder realizar el vestuario de alguna obra en el Teatro Romano y que haya sido de esta forma y con este equipo siento que ha sido por la puerta grande y al mismo tiempo que el hecho de que hayan confiado en mí es bastante fuerte, estoy muy agradecida de haber podido formar parte de este increíble equipo de profesionales”.

